El pasado 24 de Abril, como en años anteriores, el colegio se sumó a la iniciativa de ENTRECULTURAS (Fundación para la Educación y el Desarrollo de los Pueblos) enmarcado dentro de los actos organizados por la Campaña Mundial por la Educación bajo el lema “Superemos la exclusión, calidad en la educación, ¡POR TU PIEZA, TODAS CUENTAN!”
El objetivo general de esta Semana de Acción Mundial por la Educación es sensibilizar a los políticos y a la opinión pública sobre la importancia de actuar de manera urgente para que todo el mundo tenga acceso a una educación de calidad para el 2015. Sumándonos a esta campaña pretendemos concienciar a nuestros alumnos de la necesidad de la educación en el desarrollo integral de las personas.
La realidad es que, gracias al esfuerzo de mucha gente, desde el año 2000 se han logrado algunos avances como la escolarización de 40 millones de niños y niñas. Pero los siguientes datos indican que aun queda muco por hacer:
La pobreza obliga al trabajo infantil
Más de 43 millones de niños y niñas no pueden ir a la escuela.
Dos tercios de las personas analfabetas en el mundo son mujeres.
Alrededor del 98% de niños y niñas con discapacidades no están escolarizados.
Los niños y niñas indígenas tienen menos posibilidades de ir a la escuela.
Por todo ello se pide a los políticos que:
- Destinen al menos el 0.7% del presupuesto a ayuda a los países del Sur
- Destinen más dinero de la Ayuda Oficial al Desarrollo para la Educación Básica de los países del Sur, al menos el 8%.
- Continúen apoyando iniciativas que favorecen una Educación para Todos y Todas, como la iniciativa Vía Rápida, o el canje de deuda por educación.
- Respeten y respalden las políticas educativas de los países del Sur, sin mirar sus propios intereses económicos o políticos.
- Apoyen la financiación de los gastos básicos para lograr una educación de calidad, como los salarios de los docentes, o materiales educativos.
- Garanticen una ayuda de manera estable y, a largo plazo, para que los países del Sur puedan planificar las políticas educativas adecuadamente.
La conclusión es que no podemos dejar que otra generación de niños, niñas y personas adultas sigan sin disfrutar de una educación de calidad. ¡Pongamos nuestra pieza!