Las “chicas” de la Escuela de Padres se reunieron el pasado viernes, 20 de Junio, para haer balance y celebrar la clausura del curso. Lo hicieron con una breve oración en la capilla del colegio y con una merienda. El balance que hicieron fue muy positivo en todo caso y desde aquí os animan a uniros el curso que viene.
Junto con esta última sugerencia , os dejamos también la experiencia de una de las “novatas” que seguro os ayudará a animaros
UNA NOVATA EN PASTORAL
Hace unos días entraba al colegio a una de las reuniones de pastoral y me saludaron unos amigos que estaban esperando entrevista con la directora para solicitar plaza para su hijo el curso que viene. De repente me dije: “¡dios mío, qué rápido ha pasado el curso!. Hace un año mi marido y yo estábamos en la misma situación que nuestros amigos con la inquietud y la incertidumbre que producen los cambios en torno a la familia como era el caso. Pero aquí estaba yo, entrando al colegio a una de tantas reuniones a las que he acudido durante el curso, como si llevase varios años en el colegio, sintiéndome a gusto y totalmente integrada en la vida ordinaria del colegio. He de decir que todas las reuniones a las que he acudido, es indudable que de todas se aprenden cosas, las de pastoral han tenido una mayor repercusión en mí ya que han supuesto trabar amistad con otras madres con un gran sentimiento solidario que requería de nosotras grandes dosis de imaginación, un montón de ideas y esfuerzo para llevarlas a cabo y obtener la máxima ayuda en los proyectos solidarios; se mezclaba la veteranía de las que han realizado estas actividades otros años con las novatas como yo y creo, que hemos conseguido desarrollar un gran trabajo, muy entretenido y sobre todo muy gratificante (es una opinión personal pero imagino que generalizada entre nosotras). El colofón ha sido estar en la fiesta solidaria que ha sido realmente una gran experiencia para mi (espero poder repetir) que da sentido sin duda, al trabajo de todo el curso.
En conclusión, esta novata está muy orgullosa de haber podido asistir a alguna de las actividades desarrolladas en el colegio, y a pesar de disponer, por motivos laborales, de poco tiempo, el que he estado me ha servido para desconectar de la rutina, para conocer mejor la vida diaria del colegio y de las personas que trabajan por y para nuestros hijos.
Ya me despido hasta el curso que viene y si Dios quiere, volveremos a empezar esta gran labor.
